Vitamina K y Prevención de Enfermedades

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La vitamina K pertenece al grupo de las vitaminas liposolubles. Se puede encontrar en la naturaleza en dos forma: vitamina K1 o filoquinona, que se encuentra en los vegetales (de hoja verde), y vitamina K2, que es producida por las bacterias que naturalmente pueblan el intestino humano. Otras dos formas de la vitamina K son la K3 y la K4, que actúan como pro-vitaminas (tienen que activarse por el metabolismo) y pueden ser útiles en determinados casos, como en problemas de malabsorción de grasas.

La mejor fuente para humanos de vitamina K es la suministrada por las bacterias intestinales, por lo que la suplementación está particularmente recomendada para aquellas personas cuyo equilibrio normal de la flora intestinal ha sido alterado, como en procesos de infecciones intestinales, diarreas o en tratamientos con antibióticos orales.

Vitamina K y Prevencion de Enfermedades

La principal función de la vitamina K en el organismo es la de asegurar una buena coagulación de la sangre. Sin embargo, en la última década se han descubierto nuevas funciones de esta vitamina que influye en un rango mucho más amplio de procesos fisiológicos de los que se pensaba.

Una ingesta suficiente de vitamina K es fundamental para:

· La normal coagulación sanguínea y mantener los vasos sanguíneos en buen estado.

A largo plazo, la deficiencia de vitamina K es un factor de riesgo para la ateroesclerosis. Este endurecimiento de los vasos sanguíneos tiene como consecuencia un flujo de sangre reducido y un aumento del riesgo de formación de coágulos, y por consiguiente, un potencial ataque cardiaco y derrame cerebral.

· El mantenimiento de la salud ósea y la prevención de la osteoporosis.

La vitamina K es necesaria para un uso adecuado del Calcio en los huesos. Se ha relacionado un aporte deficiente de vitamina K con la osteoporosis y mayor riesgo de fractura de los huesos.

· Reducir el riesgo de enfermedades crónicas.

Hay investigaciones que indican que la deficiencia de vitamina K puede contribuir a la aparición de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer, y se ha planteado la hipótesis que la suplementación con esta vitamina ayude a su prevención.

· Regular el crecimiento celular.

Hay investigaciones que demuestran un efecto anti cancerígeno de la Vitamina K. La asociación más fuerte se ha observado con el cáncer de próstata y el de pulmón.

 

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