Prevenir el Síndrome de la Abuela Esclava

2
200

En los últimos años los abuelos españoles se han convertido en los “salvadores” de las deficiencias sociales que afectan a sus descendientes, y son conscientes de que su colaboración con la familia es decisiva para el equilibrio y sostenimiento económico de la sociedad y para que muchas de las familias puedan mantener su nivel de vida.

Los últimos datos revelan que más de un 50% de los abuelos/as cuidan a sus nietos casi todos los días, el 22% cuida diariamente a nietos más de 7 horas, y el 45% cuida a los nietos casi todas las semanas. Los abuelos comienzan a atender a los nietos con más frecuencia que las abuelas, pero finalmente son las abuelas los que los cuidan más tiempo, y es a ellas a las que afecta la enfermedad que se ha denominado como Síndrome de la Abuela Esclava.

El Síndrome de la Abuela Esclava se considera como una enfermedad grave. Afecta a mujeres maduras que son sometidas a una sobrecarga tanto física como emocional, y que que da lugar finalmente a graves y progresivos desequilibrios, tanto psíquicos como somáticos. Este fenómeno, muy frecuente en nuestra sociedad, está incluso reconocido por la O.M.S como Malos Tratos hacia la Mujer.

Las manifestaciones emocionales características de este síndrome son:

· Malestar general, falta de satisfacción.

· Tristeza, desánimo, falta de motivación.

· Ansiedad.

· A veces sentimientos de culpa por su malestar.

· Pensar en el suicidio como única salida en los momentos de crisis.

Las manifestaciones físicas características de Síndrome de la Abuela Esclava, y que en gran medida son un reflejo de los desajustes emocionales, son principalmente:

· Hipertensión arterial.

· Alteraciones metabólicas como la diabetes.

· Sofocos, taquicardias, dificultad para respirar, mareos, hormigueos, desvanecimientos.

· Cansancio, con debilidad y decaimiento.

· Caídas fortuitas.

La importancia del Síndrome de la Abuela Esclava radica en el altísimo grado de sufrimiento que provoca y el gran deterioro de la calidad de vida de la mujer afectada y de su entorno familiar, pudiendo llegar a ser potencialmente mortal.

Suele afectar a mujeres de mediana edad, de cualquier clase social, con excesivo sentido del deber y la responsabilidad y que no suelen quejarse de la situación con la debida elocuencia o expresividad.

En situaciones donde las responsabilidades superan las capacidades, como ocurre en el Síndrome de la Abuela Esclava, se origina una situación de estrés, que lleva finalmene al cansancio emocional, sentimientos de agotamiento, despersonalización con actitud fría y distante (encerrarse en sí misma, mal carácter) y sensaciones de baja realización personal (insatisfacción y descenso del autoestima).

El tratamiento de esta enfermedad consiste en liberar a la abuela de cargas, y buscar el equilibrio entre sus capacidades y responsabilidades, y contar con el cariño y la comprensión de la familia, y en ayudar a estas mujeres a reconocer sus límites, tanto físicos como emocionales.

Se puede además recurrir al apoyo de especialistas en nutrición, para que prescriban medidas dietéticas o suplementos que ayuden a la paciente a recuperarse del desgaste que la situación continuada de estrés le ha provocado. Las ayudas nutricionales y la fitoterapia también pueden ser una gran ayuda para enfocar de manera más positiva la resolución del problema y disfrutar de la familia con serenidad y vitalidad.

La familia debe contar con una abuela feliz, que ayude a sus hijos y familiares siempre en función de sus capacidades físicas y emocionales, que tenga libertad para decidir que hacer con su tiempo y que no tenga responsabilidades directas con sus nietos de forma sistemática, de forma que pueda contribuir con la familia aportando el verdadero bienestar, contar con la compañía de una persona satisfecha consigo misma.

2 Comentarios

  1. Cuca

    27/04/2015 en 03:33

    Creo tengo el síndrome de abuela esclava; cuido a mis nietas y cuando tengo q ir al médico mi hijo me reprocha. Mi nuera a penas me trata y los fines de semana ellos hacen su vida familiar sin darme participación que hago estoy muy triste

  2. Stella Maris Lopez

    13/07/2016 en 00:30

    Guauu que interesante,es lo que tengo,sin duda alguna!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *