El Cuidado de las Encías

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Una higiene escasa o inadecuada de los dientes y una alimentación deficiente pueden producir enfermedades de las encías, incluida la gingivitis.

Las encías son el tejido del interior de la boca que cubre las mandíbulas, protegiendo y ayudando a sujetar los dientes. Su coloración, si están sanas, es entre rosácea y rojo pálido, y los dientes están firmemente sujetos.

 

La encía puede llegar a inflamarse debido a una mala higiene dental, pudiendo afectar el tejido gingival y, en casos graves, al hueso que sostiene los dientes. La inflamación de la encía puede evolucionar en tres fases:

1ª Etapa: Gingivitis.

Cuando el cepillado de los dientes es poco frecuente o no se realiza correctamente se forma la placa bacteriana. Las bacterias de la placa liberan toxinas que causan la inflamación de las encías o gingivitis. El daño en esta etapa es reversible, ya que el hueso y el tejido conectivo aún no han sido afectados.

2ª Etapa: Periodontitis.

Si avanza la gingivitis, el hueso y el tejido conectivo se dañan de forma irreversible.

3ª Etapa: Periodontitis avanzada.

En la etapa final de la inflamación de la encía, en la que las fibras, al igual que el hueso que sostiene los dientes, se encuentran destruidas, por lo que se requiere de tratamiento especifico, realizado por un profesional.

Hay una serie de síntomas que son indicativos de la enfermedad de las encías:

· Inflamación, enrojecimiento, o sensibilidad.

La inflamación y enrojecimiento de las encías no suele ser reconocido como un síntoma de enfermedad bucal por ser indoloro, pero si no se trata a tiempo puede llevar a problemas más graves e irreversibles.

· Sangrado en el cepillado o al morder los alimentos.

Debido a la inflamación aparece el sangrado, durante el cepillado, al usar la seda dental o al dar un mordisco a un alimento.

· Retracción de las encías, quedando la parte superior de los dientes al descubierto.

Cuando tus encías empiezan retraerse ya se ha entrado en la fase de periodontitis. Si no se frena la recesión de las encías, el daño puede ser irreversible, ya que puede afectar el tejido de sostén y finalmente a la pérdida dental.

· Mal aliento.

La bacterias de la placa bacteria descomponen los restos de alimentos y la saliva, dando lugar a subproductos causantes del mal olor de la boca.

La mejor forma de mantener la salud de las encías es mediante la eliminación diaria y completa de la placa que se pueda haber formado, bien por medios físicos, como el cepillado (con pastas de dientes especiales) o el uso del hilo dental, o bien por medios químicos, como los enjuagues y colutorios.

Cuidados Naturales para las Encías

· Sal marina y Oligoelementos: tienen efecto astringente y tonificante de las encías.

· Aceites esenciales: el aceite esencial de Anís es utilizado en aromaterapia por su eficacia contra los agentes responsables de la placa dental, y el aceite esencial de Salvia calma las encías dolorosas.

· Propóleo: es un antimicrobiano natural, lo que unido a sus propiedades estimulantes de las defensas lo convierten en un producto ideal para el cuidado de las encías.

· Souak: es la cáscara seca de nogal negro. Rico en taninos y vitamina C tiene efecto tonificante, antiséptico y fortalecedor de las encías sensibles.

· Papaína y Bromelaína: Por su acción proteolítica favorecen la eliminación de sarro y la placa dental.

· Extracto de Semillas de Pomelo: por su efecto antibacteriano y su contenido en ácido cítrico previne y reduce la placa dental sin dañar el esmalte.

· Aceite de Árbol de Té (Tea Tree): tiene propiedades antisépticas, por lo que ayuda a prevenir la formación de placa dental y de caries.

· Aloe vera: ayuda a calmar la irritación de las encías.

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    La halitosis es el término médico o científico para referirse al “mal aliento“…

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