El Botiquín de los Ojos

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Los ojos son uno de los órganos que están en contacto directamente al exterior, y por tanto sufren directamente las condiciones adversas ambientales, como el exceso de humedad, la sequedad, la luz ultravioleta, los humos y otros muchos contaminantes que pueden encontrarse en nuestro entorno. Aunque los ojos cuentan con estructuras específicas para su protección, como membranas, las lágrimas, los párpados, las pestañas y las cejas, estas pueden estar debilitadas, o las condiciones externas ser tan agresivas que no se puedan compensar, produciendose malestar e incluso alteración de la visión.

Durante la primavera, las partículas de polen en suspensión pueden irritar los ojos. Si además hay una cuadro alérgico aparecen molestias como el enrojecimiento, picor y lagrimeo. En otoño también son frecuentes las alergias oculares, debidas en gran medida a los cambios de humedad y temperatura típicos de esta estación. Durante el invierno la reducción de las horas de luz natural hace que se someta a los ojos a un mayor esfuerzo y que estos necesiten una mayor nutrición. Además, el uso de la calefacción durante las épocas de frío provoca sequedad del ambiente e irritación ocular. El verano es, sin duda, la época en la que más se ha de proteger a los ojos, expuestos a la luz ultravioleta, el cloro de las piscinas, la sal del mar, etc.

Clásicamente se han utilizado colirios para tratar las molestias oculares. Estos colirios pueden ser simplemente humectantes (lágrimas) o contener activos, químicos o naturales, con efectos terapéuticos sobre la mucosa ocular. Hoy en día se conocen los nutrientes que consumen nuestros ojos (sus “alimentos preferidos”), y que los fortalecen y los protegen frente a la enfermedad, así como los activos naturales que pueden ayudarles a recuperarse si se llega a producir algún trastorno de estos órganos. Por tanto, cada vez más, se utiliza en oftalmología la vía oral como tratamiento preventivo para una buena salud ocular o como complemento de los colirios.

Suplementos y plantas para la salud ocular

· Vitamina C y Zinc.

Destacan como agentes antiinfecciosos, útiles para el tratamiento y prevención de la conjuntivitis. La vitamina C es un potente antioxidante, que protege al ojo de la degeneración precoz.

· Vitaminas A y E.

Proporcionan protección antioxidante y son imprescindibles para el buen estado y reparación de las mucosas.

· Carotenoides.

Los más específicos para la salud ocular son la luteína, zeaxantina y astaxantina. Este último está especialmente recomendado en verano por su potente efecto protector frente a la oxidación producida por los rayos UV

· Taurina.

Este aminoácido ayuda a proteger a las células de la retina de los efectos dañinos de la luz UV y de otras sustancias tóxicas.

· Eufrasia.

Es la planta reparadora de los ojos por excelencia. Contiene activos astringentes con efecto tonificante sobre los ojos y que ayudan a reducir el picor, la sensibilidad a la luz y los ojos llorosos. Reduce la inflamación ocular y tiene efecto antiinfeccioso, aconsejada en el tratamiento de blefaritis, conjuntivitis, inflamación de los párpados, orzuelos, como apoyo en alergias por polen, ácaros, polvo o humo que cursen con inflamación ocular y en molestias derivadas del uso de lentes de contacto.

· Mirtilo o Arándano Azul.

Es muy rico en antocinidinas, potentes antioxidantes. Tiene efectos como tónico ocular y mejora la circulación y oxigenación de los ojos. Sus principios activos se unen al colágeno, manteniendo en buen estado la estructura conjuntiva del ojo y lo protegen de la inflamación al ser capaces de inhibir la liberación de mediadores de las alergias e inflamación (histamina, leucotrienos y prostaglandinas), siendo muy recomendable para aliviar el enrojecimiento y escozor típico de estos procesos. A nivel de la microcirculación ocular, protege los capilares y aumenta la llegada de sangre, con oxígeno y nutrientes.

· Ginkgo biloba.

Actúa como vasodilatador y tiene propiedades antioxidantes, muy adecuado en tratamientos para alteraciones de la microcirculación ocular.

· Ácidos Grasos Esenciales.

Destacan por su contibución a la salud ocular el ácido graso Omega 3 docosa-hexaenoíco (DHA) y el poder hidratante del Omega 7. El DHA, como antioxidante ocular, reduce el riesgo de progresión de la Degeneración Macular Asociada a la Edad y la progresión de la retinopatía diabética tipo 2, puede contribuir a reducir la presión intraocular en el glaucoma crónico, alivia los síntomas molestos de la sequedad ocular, mejora la estabilidad de la lágrima y reduce la inflamación en el ojo seco.

Cada uno de estos activos apoyará un área específica de la visión. En el campo de la salud ocular se recomienda un trabajo conjunto de varios de ellos, que cubra todo el espectro de prevención, reforzando especialmente la protección antioxidante.

2 Comentarios

  1. Raul

    12/09/2014 en 19:30

    Muy interesante el contenido pero lo que de verdad me gustaría saber, es si existe un producto solo, que reúna todos los componentes y vitaminas que se citan.

    !! Saludos cordiales y felicitaciones !!

  2. Suplments

    12/09/2014 en 21:13

    Este producto reúne todos los ingredientes y es muy completo: http://www.suplments.com/solgar-vision-guard-plus/

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