Universitarios y Ansiedad

0
3

Las manifestaciones de ansiedad, como preocupación, inseguridad, sequedad de boca, vómitos, temblores, o tartamudeo, son muy habituales en la etapa previa a los exámenes universitarios. De hecho, se estima que uno de cada dos alumnos universitarios necesitaría ayuda contra la ansiedad de manera preventiva, para afrontar la afrontar la perspectiva de los exámenes, como de tratamiento de sus síntomas, si esta finalmente se manifiesta.

Estos problemas se producen principalmente en los alumnos de estudios relacionados con las Ciencias de la Salud, y afecta más a las mujeres que a los hombres, y sobe todo en la franja de edad de los 19 a los 20 años. Las manifestaciones más frecuentes de estas etapas de ansiedad son las cognitivas, como el exceso de preocupación, incontrolabilidad, gran inseguridad respecto a los conocimientos adquiridos y pensamientos negativos; seguidas de las motoras, como temblores, tics o rigidez de movimientos; y por último las físicas, como trastornos digestivos e intestinales y disminución de las defensas, que puede traer consigo la aparición de infecciones oportunistas, como el herpes.

Existe una gran diferencia entre hombre y mujeres en cuanto a como les afecta la ansiedad. Un 85% de mujeres son susceptibles de sufrir ansiedad que necesite de intervención en la etapa previa a los exámenes, mientras que solo un 15% de los varones tendrían estas manifestaciones. Un 77%
de mujeres podrían necesitar ayuda preventiva frente a la ansiedad previa a los exámenes, frente al 23% por ciento de los hombres, que experimentan con menor frecuencia los síntomas de la ansiedad. 

En cuanto a la edad en la que los universitarios son más susceptibles de experimentar ansiedad que requiera de intervención, en los primeros cursos (entre los 18 y 20 años) es donde los alumnos presentan mayores niveles de ansiedad, sobre todo caracterizada por la sensación de inseguridad

El mejor tratamiento preventivo 
para hacer frente a estos problemas que surgen en la época de exámenes es, lógicamente, estudiar y llegar bien preparados a esta evaluación de los conocimientos adquiridos. Además, es muy recomendable tener un estilo de vida saludable durante esta época, trabajando solo las horas precisas, realizando actividad física a diario y manteniendo los ritmos y habitos normales de sueño y comidas. En cuanto a estas últimas, se han de hacer cinco comidas al día, con alimentos ricos en carbohidratos complejos (integrales) y proteínas.

Si estas medidas no son suficientes, algunos suplementos nutricionales, que refuerzan el organismo a nivel mental y físico,
 pueden ayudar a superar con éxito esta etapa. Los Probióticos (como los Lactobacilos y Bifidobacterias) pueden mejorar la respuesta inmunitaria y reducir la incidencia de procesos infecciosos durante y después del período de exámenes, en el que el sobreesfuerzo intelectual puede disminuir las defensas. Los ansiolíticos naturales, como la L-Teanina y el GABA, proporcionan tranquilidad física y mental sin producir somnolencia, pérdida de conciencia ni dependencia a sus efectos. Si el problema es la dificultad para conciliar el sueño, la Melatonina puede ser una gran aliada para un sueño reparador y un despertar con la mente fresca y el cuerpo descansado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *